La mejor manera de empezar el día

Más que solo un alimento, el desayuno es un trampolín a un día de posibilidades. Al disfrutar de un desayuno equilibrado cada día (cereales activamos), obtenemos la energía con necesaria de para sacarle mayor provecho a cada mañana, impulsamos nuestro metabolismo y estamos listos para un día exitoso.

Los cereales por lo general son en buena opción para el desayunar puesto que son, normalmente, un alimento bajo en grasas, con sencillos granos de cereales que además nos proporcionan vitaminas y minerales que son nutrientes esenciales. De hecho en los países del entorno del Mediterráneo se ha observado que existe una relación positiva entre el aumento del consumo de cereales de desayuno y la ingesta dietética de tiamina, riboflavina, vitamina B6, niacina y ácido fólico. Y normalmente aportan menos de 200 kcal por porción de 30 gramos.

Además, hay una gran variedad a sus gustos y preferencias. Por lo que todas las personas tienen la oportunidad de escoger el que más les guste.

En Kellogg’s siempre estamos buscando formas de hacer lo mejor aún mejor. Y creemos que “lo mejor” empieza con el desayuno.

Existen numerosos estudios que relevan la importancia del desayuno, no solo se ha demostrado que las personas que desayunan ingieren más nutrientes, además ingieren menos calorías, menos grasa y menos colesterol que aquellos que no desayunan.2 Además, los niños y adultos que regularmente desayunan tienden a tener pesos más saludables y son físicamente más activos que aquellos que se saltan esta comida. 3,4,5,6,7

Los cereales de desayuno son una elección económica razonable ya que por solo 30 céntimos por ración aproximadamente, te ayudan a conseguir todos los beneficios de un desayuno nutritivo al incluirle además un lácteo y una fruta.

Y quizás lo mejor de todo es que, los cereales de desayuno ayudan a que las mañanas sean sencillas. Son rápidos de preparar y los puedes comer estés donde estés, convirtiéndolos en los cereales ideales para las familias más ocupadas.

Referencias:

  1. Van den Boom A et al (2006) the contribution of ready-to-eat cereals to daily nutrient intake and breakfast quality in a Mediterranean setting. J Am Coll Nutr 25: 135-143
  2. Williams PG (2014) The Benefits of Breakfast Cereal Consumption: A Systematic Review of the Evidence Base. Adv Nutr. 5: S636- S673
  3. Matthys C et al (2009) Breakfast habits affect overall nutrient profiles in adolescents PHN 10 :413–421
  4. De La Hunty et al (2007) Are people who regularly eat breakfast cereals slimmer than those who don’t? A systematic review of the evidence. Nutrition Bulletin 32: 118-128
  5. Croezen S et al (2009) Skipping breakfast, alcohol consumption and physical inactivity as risk factors for overweight and obesity in adolescents: results of the E-MOVO project. EJCN 63: 405-412
  6. Kosti RI et al (2008) The association between consumption of breakfast cereals and BMI in school children aged 12-17 years: the VRYONAS Study. PHN 11: 1015-1021
  7. Bertrais S et al (2000) Contribution of ready-to-eat cereals to nutrition intakes in French adults and relations with corpulence. Ann Nutr Metab 44: 249-255